El sentido de pertenencia se logra a través de los años; no de manera espontánea. Va más allá del factor dinero y hace a la motivación de la persona frente a un proyecto, un objetivo o un empleo. La motivación intrínseca que se necesita en las organizaciones es la que poseen los jugadores de Los Pumas, que los lleva a convertirse en embajadores de su país y no se basa en la fama o el dinero, dice a LA GACETA Sebastián Perasso que, a través de las ediciones de sus libros "Rugby Didáctico", pregona la motivación y el coaching de la disciplina aplicada a otros ámbitos.

Según el escritor, que vino a Tucumán para dictar una charla en la primera edición del foro de emprendedores barriales organizado por Junior Achievement, al igual que en el rugby, en las empresas se requieren de equipos -más que individualidades- que forjen carácter y valores, a través de un espíritu solidario, con mucho autocontrol.

"En ese aspecto, es fundamental la tarea del entrenador, que debe ser multifacética, como constructor de relaciones", indica Perasso. Desde su experiencia, afirma que un buen mecanismo para consolidar grupos pasa por la confianza y el respeto mutuo.

El éxito llegará en la medida en que se fortalezcan aquellas relaciones. "Del mundo del rugby, las empresas -muchas de ellas lo hacen en la actualidad- suelen tomar como parámetro la disciplina y el trabajo en equipo", insiste. "Esto implica dejar de lado todos los egoísmos personales, dar siempre lo mejor de uno y eso, sin dudas, contribuye a la buena convivencia del grupo", apunta.

Perasso sugiere no caer en el exitismo, algo muy común en los tiempos modernos. De hecho, en su blog rugbydidactico.rugbytime.com, pregona: "como argentinos que somos, siempre tomamos el camino más corto y por ello nos cuesta apartarnos del sendero más cómodo. Frente a esto, resulta difícil alejarse de esa mecánica de justificar todo en pos de lograr una victoria. Veneramos el triunfo efímero y alimentamos la victoria sin atender modos ni formas. Como entrenadores, debemos aspirar a moldear deportistas exitosos, es decir jugadores que apunten a conseguir el verdadero éxito".

Pero, ¿cuál es el verdadero éxito en el deporte? ¿Dónde reside el éxito duradero? A su juicio, existe una gran confusión al contestar generalmente estos interrogantes. "Se emparenta y se confunde el éxito deportivo con la victoria o el triunfo. Ambos conceptos son dos caras bien distintas. En la práctica puede suceder que aquel que pierda no haya fracasado o que el sale victorioso no haya sido completamente exitoso", plantea. Como en la vida, el éxito deportivo pasa por ser el mejor que uno pueda ser. Ese es el desafío. "Si buscamos la mejor versión de nosotros mismos y, para ello realizamos el mayor esfuerzo a nuestro alcance, entonces el éxito transitará junto a nosotros, sin importar las ocasionales victorias o derrotas que nos depare el destino", finaliza.